inocentes que se escapan
a esconder de las miradas
pa vestirse de culpables
celebremos la batalla
en silencio. entremos...
que sean íntimos los versos
que la luz de la luna nos delata
el temor escondido
tibiamente bajo tu falda
permitamos ahora mismo
se nos vaya...
las flamantes primicias
que tu cuerpo me regala,
para eso traje prisa
y mis labios pa atraparlas
sangremos de una vez
que la herida es de los dos.
consumamos ya la sal de los dedos
que el deseo apunta y nos aguarda