domingo, agosto 15, 2010

la caricia perfecta

arden los labios
y asombrado nos mira un dios
nocturno vestido de intemperie.
mi aliento anda dibujando
soles rojos en tus lóbulos
y la inoportuna y terca prontitud
de mis manos hace temblar
tus laberintos y entonces, cedes

hay un escándalo en tus bordes
y otro, en los vasos capilares
del deseo, sin versos ni nomenclaturas.
al lado frágil de tu piel
hay ríos de emociones apuntando
a tus muslos temerosos y blancos
como playas hermosamente despobladas,
desprovistas de lunas y recuerdos

ahora tu timidez estalla toda
en el umbral de mi boca satinada,
trajinada, espesa y reincidente
y tu alegría de pronto se derrama
como cantos de chicharras
mientras fosfora mi certeza
en la geometría ardiente
y casi perfecta, de tu vientre

2 comentarios:

Rosario Martín dijo...

Me he acercado alguna que otra vez,a tu rincón,pero me daba problemas y no podía quedar comentario.
Sigues admirándome,Poeta´,
un abrazo grande,grande...

..........El Armador de Sonetos. dijo...

Estimado tocayo:

Muy bellos poemas los que siempre
encuentro en tu blog.
seguimos en contacto,
Saludos cordiales...