llegan desarmando a la brisa
contra la piel de las ansias
que se asoman ya desvestidas
con los ojos bien alunados
gritando que la noche se fuga
con el volúmen de las colegialas
y no hay un beso que valga
sobre las mejillas manchadas,
la piel desgastada
y desaprendida de lágrimas
no hay quien borre a la lluvia
con una mano y ya desnuda
ponga sus bragas negras
sobre la candidez de la luna
y las muchachas de praga
llegan con sus cuerpos llovidos
y tan impacientes miradas
pintando arco iris nocturnos
con palabras acarameladas
sobre los más altos muros
de casi catorce suspiros...
4 comentarios:
Hola tocayo:
Dando un arevisadit a tus últimos poemas. Este de las chicas, me encnató por su frescura.
Saludos cordiales.
Por esas muchachas, bien vale un suspiro...
Elegantes tus versos, poeta.
Un fuerte abrazo.
Me has trasportado a las lánguidas calles de centroeuropa en invierno.
Un beso
Angel, pasa por mi blog, "Caricia de Duna". Hay algo para ti.
Un beso amigo
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