deshojemos tempestades. deshojemos laberintos.
deshojemos ya la carne y los lugares para llenarme
de tus aliento
deshojemos nuestros cuerpos entre estas cuatro paredes
con la saliva necesaria hasta que tu nombre
salte de mi espejo
deshojemos la luna y al sol hasta convertirnos
en sombras de paraguas. deshojemos nuestros dedos
y deseos hasta pulir las piedras
deshojemos nuestros límites humanos hasta hacernos agua.
quiero ser un cauce tibio para que bajes en forma de río
desde alguna cordillera
sueño mío. mi guitarra deshoja sonidos bajos que un día
me trajo el mar. deshojemos las palabras
que huyen de tu alfabeto de pájaro
deshojemos tu risa menuda siempre en vuelo, mientras
se deshoja en ríos la lluvia, en ruido alegre de escarchas,
en derrame unánime de letras
estás anclada a mi costado más izquierdo desde el día
que deshojé anillos de saturno para tu dedo anular.
tengo tu mapa de flauta astillada
robé para ti la fórmula de la trementina.
soborné al viento alegre para que espante sombras
y antiguas lunas de tus orillas
te miro y deshojo tu cara de flor mientras recuerdo
que para alcanzar tu vuelo ayer anduve deshojando y sumando
la audacia de todos los peces en el mar...
4 comentarios:
Estoy con la boca abierta ante tan preciosa declaración de amor.
Deshojemos los miles de flores que adornarán esta primavera, para una ofrenda de amor eterno.
Un abrazo.
Bellísima...
Escribes precioso, Ángel.
Un beso.
que bonito...!
hermosa invitación a la complicidad.
Un deleite es leerte.
Cariños
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